la magia del orden

La dinámica del mundo actual demanda movilidad, capacidad de adaptarse rápidamente y evaluar constantemente nuevas maneras de hacer las cosas. Motivados por distintas razones, son muchas las personas o familias que se someten a cambios de residencia, ya sea en un mismo país o en diferentes latitudes. El momento de recoger, empacar y embalar te enfrenta con la realidad de que tal vez tengas “demasiadas” cosas y muchas veces no las puedes llevar.

Viajar ligero de equipaje se ha convertido en una necesidad pero, ¿Qué significa esto realmente? ¿Por qué tendemos a acumular cosas? ¿Qué significa vivir con  un estilo de vida minimalista? ¿Por qué nos cuesta tanto mantener el orden? ¿Qué pasa cuando el desorden se vuelve irreversible? Son preguntas validas al abordar el tema del orden y vale la pena preguntarte: ¿Qué significa el orden para ti?



El orden es un tema que genera rechazo o resistencia  en algunas personas y tiene cierto sentido si consideramos que se necesita una mayor cantidad de energía para ordenar que la que se utiliza generando el “caos” o desorden. De igual manera sabemos que la energía, ante la presencia de múltiples obstáculos se puede estancar haciendo que convivas en un ambiente pesado y poco armonioso. Muchos de los principios japoneses que tienen que ver con el orden buscan encontrar una relación entre la ubicación de los objetos de forma tal que la energía pueda fluir de la mejor manera, tal como lo hace el viento y el agua. Otro de los aspectos que resalta en esta cultura es la sencillez lo cual puede apreciarse desde la gastronomía hasta los estilos de decoración. 

Las mudanzas han sido el detonante que me ha llevado a replantearme la manera de hacer las cosas y a hacerme consciente de las tendencias al desorden o a la acumulación de cosas que no necesitamos. En la búsqueda de respuestas, me encontré con un libro que se ha convertido en uno de los éxitos de venta a nivel mundial: La magia del orden de Marie Kondo.

Marie es conocida como la “Gurú Japonesa del Orden”, pero para ella este tema ha sido algo que ha estado presente en su vida desde siempre. Marie es una persona a la que siempre le gustó ordenar y desde muy pequeña moldeó su estilo viendo revistas de diseño y decoración. Debemos reconocer que no todos tenemos esta habilidad, sin embargo, Marie afirma que todo el que aplica su método no volverá a perderse ante la acumulación y la energía estancada que trae el desorden.

Este método impacta positivamente la vida de las personas. La autora afirma que el efecto se percibe en otros aspectos y áreas y  que las personas que lo practican no volverán al desorden “Una reorganización drástica del hogar, provoca cambios drásticos en tu estilo de vida. El resultado de este trabajo te permitirá notar lo que es necesario y lo que no”

Marie no llegó a encontrar un método definitivo que le funcionara permanentemente hasta que entendió que no sólo se trata de ordenar, sino de eliminar las cosas que ya no funcionan, dejas de usar o no te traen alegría. Para ella, creamos lazos afectivos con los objetos y la mayoría de ellos tiene una energía y una función particular. Debemos tratar de identificar cuál es el estatus de cada objeto.

Para Marie, la raíz del desorden tiene que ver con la estructura mental, con la manera cómo quieres vivir y tus valores personales. Además, ella resalta el hecho de que este tema no es algo que se enseña a la gente sino que cada quien lo hace de manera empírica y diseña su propio sistema, el cual, en ocasiones es transmitido a los miembros del hogar.

Uno de los aspectos importantes del método Konmari es revisar las motivaciones que te llevan a hacer el cambio, porque lo ideal es que una vez que inicies el proceso logres terminarlo, independientemente del tiempo que te lleve hacerlo. Si dejas el proceso a la mitad, lo más probable es que no logres que el cambio se consolide o se mantenga permanentemente en tu vida.

Criterios para desechar objetos:

El método de Marie sugiere tocar cada objeto que estamos evaluando para tratar de identificar la energía en él. Algunas sugerencias para la evaluación de los objetos son:

  • Objetos que no sirven o perdieron alguna de sus partes
  • Cosas que pasaron de moda
  • Cosas que no hayas usado en un año. Puedes apartarlos y tenerlos en evaluación por seis meses adicionales.
  • Enfocarte en lo que quieres conservar en lugar de lo que quieres eliminar. Pregúntate si ese objeto te hace feliz o te genera algún valor.

Ordenar por categorías:

Marie afirma que no es correcto ordenar por espacios, ya que solemos almacenar objetos similares en distintos lugares. Atendiendo a este principio, Marie sugiere escoger una categoría para evaluar y ordenar y colocar todos los objetos de esa categoría en el piso. Con este método se pretende en primer lugar, concientizar la cantidad de objetos que tienes, hacer más eficiente el método de selección y luego, conservar los objetos que realmente quieres y necesitas.

El método sugiere empezar por la ropa y dejar en último lugar los objetos afectivos como tarjetas, fotografías y cartas. Usualmente, con esta última categoría generamos fuertes lazos afectivos, por lo cual nos será más difícil desechar algunos de ellos. Si empezamos por la tarea más difícil nos podríamos sentir frustrados y dejar la tarea a la mitad.

Que impere la sencillez:

Muchos apuestan por mantenerlo simple, el método Konmari no es la excepción. Marie sugiere que en el proceso de ordenar, se debe tratar de mantener todo a la vista y accesible a fin de que podamos utilizarlo con  frecuencia. Cuando las cosas están amontonadas, tendemos a ocultar algunas y luego olvidamos que las tenemos. Esto también es aplicable a los elementos de decoración.

Uno de los cambios propuestos en el caso de la ropa tiene que ver con la manera de doblarla. Ella sugiere doblar la ropa  en pequeños rectángulos y colocarlas en sentido vertical en lugar de horizontal para aprovechar una mayor cantidad de espacio. También aprovechar recursos que podamos reciclar como cajas de zapatos para almacenar.

El ejercicio de una práctica en solitario:

Marie sugiere hacer este cambio como un proceso de revisión e introspección. Lo ideal es hacerlo en solitario para evitar la interferencia en el juicio o evaluación de cada una de las piezas, así como también que otro miembro de la familia decida acumular las cosas que tú desechas.

Donar está bien y es una gran idea, pero debemos ser bien conscientes de este proceso para no trasladar el problema de acumulación a otras personas sino más bien, contribuir con alguien que realmente necesite lo que vamos a donar y que pueda aprovecharlo. Nos ponemos muchas excusas para deshacernos de las cosas, pero debemos ser realistas en cuanto a las cosas que realmente necesitamos y utilizamos  y evitar pensar siempre en el famoso “algún día…”

No puedo afirmar si este método es ideal para todas las personas o se mantendrá estático en el tiempo. La experiencia nos dice que muchas veces no hay caminos únicos para llegar a una meta deseada y que lo único constante en la vida es el cambio. A pesar de ello, el orden es un elemento importante y necesario en todos los aspectos de nuestra existencia. Al final, todo parece encontrar un orden dentro del caos.

La invitación es a intentar este método como un ejercicio de limpieza y desapego. Buscar una alternativa para organizar mejor nuestras pertenencias, tomar conciencia de las cosas que poseemos. Aprovechar o disfrutar cosas que dejamos olvidadas o dejamos para “algún día”.  Buscar conectarnos con una energía diferente, permitir que la energía circule libremente. Sentirnos en armonía con el lugar en donde nos desenvolvemos y permitir que esa energía impregne todos los aspectos de tu vida y te ayude a entrar en un perfecto #estadoflow.

Si ya lo intentaste y quieres compartir tu experiencia, recuerda que puedes dejarnos un comentario en la parte de abajo o en nuestras redes sociales.

Un abrazo y buen flow para todos! #justflow