flow

¿Qué viene a tu mente cuándo piensas en el término flow? ¿Un flujo constante? ¿Una corriente en movimiento? ¿Adaptarte rápidamente a los cambios? ¿Dejar pasar?  Cualquiera que sea la imagen que haya venido a tu mente probablemente esté asociada con una sensación positiva o de bienestar.

Cada vez que miramos a alguna persona realizando algún “performance”, un artista en un concierto, un atleta en una competición, un cirujano en una operación, raperos en una improvisación, un monje en una meditación…estamos en presencia de una persona que está experimentando el estado flow.

El estado flow ha sido definido por algunos como el estado más deseable del planeta y se refiere a esos momentos donde te encuentras inmerso en una actividad y que disfrutas a un nivel tal, que simplemente pierdes la noción del tiempo. Esto nos ha ocurrido a todos en algún momento de la vida e incluso, puede ocurrirnos en distintos momentos a lo largo del día.

Estos momentos han sido descritos como experiencias místicas o extáticas y Mihály Csikszentmihályi –creador del concepto Flow-  se ha referido a esos momentos como entrar en una  especie de realidad alternativa en donde el procesamiento de información se vuelve más eficiente. Esto no ocurre aleatoriamente, requiere de un adecuado entrenamiento y mucho tiempo de práctica.

Ciertamente, no vivimos en un estado permanente de “flow” y no todas las cosas y/o actividades propician  este tipo de experiencias. Uno de los principales objetivos de este blog es estimular la búsqueda de momentos de flow en nuestro día a día y en nuestra vida. Para ello, debemos entender –en primer lugar- cuáles son las condiciones necesarias para que surja el estado flow, a continuación te las explicamos:

1. Estar completamente involucrado en la tarea que se está realizando

Esto significa un nivel de involucramiento ALTO: Estar concentrado y focalizado en la acción que se está ejecutando. Esto quiere decir, que si estamos en un ambiente propenso a las distracciones e interrupciones que desvían tu atención, lo más probable es que no llegues a experimentar el “estado flow”. Esto tiene que ver con la disposición a crear las condiciones y el ambiente ideal  en el que vamos a ejecutar la actividad. También, con una habilidad desarrollada que te permite abstraerte de todo lo demás y vivir ese instante en donde lo único que importa es la tarea que estás ejecutando –el momento presente-. Obviamente, esto será más fácil de lograr cuando se trata de alguna actividad que nos mueve, nos gusta o nos apasiona que alguna otra  que nos genere cierto desagrado o rechazo y para la cual necesitaremos combustible adicional.

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2. Sensación de éxtasis

Si alguna vez has visto alguna presentación donde el artista pareciera estar fuera de sí o haciendo cosas “extraordinarias”. Si evocas la imagen de grandes pensadores como Albert Einstein o recuerdas las cumbres del conocimiento o algunas civilizaciones, probablemente entiendes de qué se trata este punto. Como lo explicamos anteriormente, las personas que experimentan “flow”, alcanzan una especie de estado superior o elevado de conciencia. Logran abstraerse de la realidad y esa abstracción les permite estar en una especie de realidad alternativa en donde el procesamiento de información en su mente ocurre de manera más acelerada. Esto, tal como afirma Daniel Goleman en su libro “Focus” ocurre porque hay una armonía neuronal, es decir, se crea una condición cerebral en la que los circuitos necesarios para realizar la actividad están activos, mientras que los innecesarios se encuentran inactivos.

3. Claridad interior

Si queremos tener una experiencia de “flow” debemos tener claridad en los objetivos. La actividad que realizamos debe ser lo suficientemente clara y explícita para que no exista lugar a dudas sobre lo que se debe hacer. En los deportes y en los juegos, las reglas están establecidas, se deja poco espacio a la interpretación. El jugador entiende para qué y por qué está allí, cuál su rol dentro del juego. De esta misma manera debe ocurrir en cualquier actividad en la que queramos experimentar flow.  Esto nos lleva a otro hecho relacionado y es que –generalmente- si somos principiantes en una determinada actividad se dificultará que podamos vivir esta experiencia. El cerebro aún tendrá muchas dudas al ejecutarla, tendrás que repetir los pasos en tu cabeza una y otra vez.

Recuerda -por ejemplo- cómo actuabas cuando estabas tratando de aprender a manejar un carro con cambio de velocidades. No fue sino mucho tiempo de práctica después, cuando lograste olvidarte de los pasos y ejecutar la actividad en modo automático.

También se necesita claridad interior para medir cuán acertada es tu ejecución, es decir, debes tener claro el lugar a donde debes llegar y la forma como debes hacerlo y poder reconocer si lo estás haciendo bien o no.

4. Saber que la actividad es realizable… (para nosotros)

Es  decir, saber que la actividad está acorde a mis habilidades y capacidades. Yo puedo tener el conocimiento de que hay personas que escalan el Everest y que esto es una actividad realizable “para ellos”, pero si yo no tengo ningún conocimiento técnico ni práctica en esta disciplina, aventurarme en la montaña sería casi una locura. Esto también tiene que ver con dos aspectos, en primer lugar reconocer cuáles son mis fortalezas y mis habilidades y si estás se adecúan a la tarea que debo realizar. El estado flow se alcanza en una delgada franja entre el aburrimiento y la ansiedad. Si mis capacidades están por encima de la tarea que debo realizar, lo que tiende a ocurrir es que nos sentimos aburridos y no tenemos motivación para ejecutarla. Por otro lado, si el reto es muy superior a las capacidades que tenemos, nos podemos sentir frustrados y abandonar antes de llegar a algún lado.

Reconocer en qué lugar me encuentro es importante para dirigir las acciones de la práctica. Muy pocos nacerán con el don de ser prodigios, pero el resto de los mortales deben acudir a la práctica constante y disciplinada si quieren mejorar en una determinada habilidad, de esto se trata el segundo punto.

Tener la sabiduría para reconocer cuando aún no estoy listo para enfrentar un reto demasiado ambicioso y actuar en consecuencia. Diseñar un plan de práctica deliberada que me ayude a tener las herramientas necesarias. Por otro lado, saber reconocer cuando ya mis capacidades están por encima del reto  al que me enfrento y en ese momento moverme hacia uno nuevo o intentar algunas variaciones.

5. Sensación de serenidad

Esta condición es maravillosa y tiene que ver con abandonar el ego. Para alcanzar flow es necesario ponernos por encima del ego. A pesar de que el resultado obtenido sea un desempeño extraordinario, que puede llegar a maravillar y sorprender al resto de la gente, llegar hasta ese lugar pasa por abandonar la necesidad de control, el crítico interior y la necesidad de juzgar. No existen preocupaciones por uno mismo, por el contrario, se experimenta una sensación de crecimiento que va más allá de los límites del ego.

Jeong Kwan –monja budista presentada en la tercera temporada de Chef´s Table- es un perfecto ejemplo para esta condición. Su comida nada tiene que ver con ego ni competir con otros Chefs. De hecho, ella no es una chef sino una monja que prepara comida del templo basada en los principios budistas.

A pesar de esto, su ejecución es una muestra de “flow”. Cocinar es su manera de meditar y alcanzar la iluminación. Con esa serenidad, calma y compasión logra preparar una comida sencillamente extraordinaria. Para ella la creatividad y el ego no pueden ir de la mano, ¿su consejo?: “Liberarte de las comparaciones te permite que la  creatividad “fluya” como un manantial en una montaña”.

6. Pérdida de la noción del tiempo

Sabemos que el tiempo es relativo, pero esta frase cobra todo el sentido cuando estamos haciendo algo que nos gusta mucho o algo que nos desagrada por completo. Si eres una persona que odia trotar, por ejemplo, es muy probable que sientas que dos minutos de esta actividad parezcan una hora de tiempo y que a los veinte segundos te sorprendas mirando el reloj para reconocer que ha pasado muy poco tiempo y tu sólo quieres terminar!. En contraste, si eres una persona que ama correr, probablemente sepas que los mejores momentos para correr son aquellos en donde sientes que podrías seguir por siempre, es decir, cuando no eres consciente del tiempo. Claro, también está el tema del “segundo viento” planteado por el psicólogo William James quien afirmó que “la mayoría de la gente no corre lo suficientemente lejos en su primer viento como para reconocer que tiene un segundo.” Esto se refiere a que todos pasamos por una etapa inicial donde debemos vencer la fatiga, el cansancio e incluso el aburrimiento antes de entrar en esa etapa en donde logramos alcanzar el “estado flow”. Perder la noción del tiempo es algo que todos hemos experimentado alguna vez, incluso hasta en algo tan cotidiano como la conversación con algún amigo cercano. Simplemente, nos despreocupamos de los horarios y las horas se convierten en minutos.

7. Motivación intrínseca

Uno de los aspectos más maravillosos del tema de flow es que no requiere motivación externa y ejecutar la actividad genera, a su vez, motivación intrínseca. Un compositor, un artista, un músico no necesita que alguien lo motive para realizar su actividad. Generalmente, cuando están en esos momentos llenos de inspiración actúan por voluntad propia, porque hay algo que los mueve, les da sentido a su vida o simplemente lo sienten como su propósito. Es normal, que en algunos casos, se cuente con un maestro, guía o mentor quien en muchos casos cumple un rol motivador, pero en esencia, el que experimenta flow con una determinada actividad, buscará replicar esta experiencia en distintos escenarios, momentos, condiciones y por cuenta propia.

Si aún estás en la búsqueda de esa actividad que te permita vivir experiencias de “flow” te invitamos a evaluar cada una de las condiciones que acabamos de describir luego de ejecutarla. Toma un papel y lápiz y escribe: ¿Con qué actividades te ocurre esto con mayor facilidad? ¿En cuáles cosas puedes pasar horas sin que notes el paso del tiempo? ¿Qué cosas prefieres hacer sin que nadie te empuje a hacerlas? ¿En cuáles actividades sientes que se libera tu potencial creativo y se apaga el ego? ¿Cuáles son tus mayores  fortalezas y habilidades? ¿Estás trabajando por desarrollar alguna en particular?.

Si ya encontraste tu actividad y tienes constantes y frecuentes experiencias de flow, déjanos un comentario sobre cuáles de estas condiciones identificas!

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Un abrazo y buen #flow para todos!